martes, 17 de febrero de 2009

Golf en Santa Elvira



Camila, Dominga y Clemente, en la cancha de práctica.

El Club más lindo de Chile...en la ciudad más linda...me comentó un golfista mientras hacíamos swing en la salia del 18 junto al Calle Calle. Sin conocer todas las canchas de Chile, creo que tiene razón.
Santa Elvira también me acogió como a uno más de los suyos, agradezco esa hospitalidad al presidente del club, el capitán los socios y muy especialmente a Pato Pino, Lucio y el caddie master Oscar, no puedo dejar de mencionar a Alvaro del casino que en tantas oportunidades atendió a mi familia, amigos y compañeros de trabajo.



Arriba conversando con Lucio.



La Cami junto a un manzano en Flor.



EL Balti, paseando por la cancha, bien abrigado.

Buceando Naufragios



En Valparaíso, buceamos un par de naufragios junto a Fernando Landeta, buzo técnico y comercial con una gran experiencia en este tipo de operaciones. En el bitácora se anotó un buceo de 25 minutos a 19 metros con bibotella, wing, arnés y grifería OMS; en cuanto al traje, U.S. Divers húmedo de 7 mm. de espesor.



Flotando y colgados de las guirnaldas del Zodiac.



Claudio Vidal, asistiéndome antes de entrar al agua.



El Zodiac remolcando a Fernando Landeta y a mi hasta el punto de buceo.



Emergiendo sin novedad.

Equitación en Valdivia



El año pasado tuve la inmensa alegría de volver a mi club de siempre, el Club de Equitación La Dehesa, fundado en Santiago a comienzos de la década de 1970 por el Capitán (r) de Carabineros y amigo de mi familia Carlos Carmona, ahora dirijido por su hijo Miguel en un centro con un entorno espectacular a las afueras de Valdivia.

También tuve la oportunidad de llevar a mis hijos y montar con ellos a las órdenes del maestro de equitación Miguel Carmona.




Cami al trote inglés o levantado.



Clemente pasando del galope al trote.



Domi al paso en el picadero techado.



Reunidos en el picadero de arena.



Desprendiendo los caballos.

Aventuras en Valdivia

El 2008 fue un gran año de aventuras, trabajo y diversión en Valdivia y sus alrededores de la región de Los Ríos. Le tomamos gran cariño y aprecio a esta cuidad, sus alrededores, su gastronomía y su gente que nos acogió y brindó hospitalidad y amistad. Nuestro centro de operaciones desde siempre fue el hotel Villa del Río y que al cabo de un año se transformó en nuestro "segundo hogar".

Como verán Valdivia tiene dos estaciones: invierno y la estación del tren. Es la ciudad de Chile con el índice pluviométrico más alto del país. Sin embargo sus veranos son espectaculares y no hay nada que se le iguale a un temporal desatado en el río Calle Calle, que en contraste también puede tener noches de luna y río en calma, maravillosas, tal como aprecen "retratada" en la tonada "Camino de Luna".



Navegando junto a Alvaro Acosta por el río Valdivia, un día normal de lluvia con viento arrachado.



Saliendo del río Cruces luego de dejar atrás el puente homónimo, justo antes de juntarse con el río Valdivia.




En el Cruces, Cerca del Cau Cau.



Haciendo fuego para una asado junto a Claudio Vidal "Pata e`huiro", yo salgo cubierto con mi shemag. Nos mojaba una copiosa lluvia, luego más tarde, producto de los acontecimientos, nos pegaríamos una caminata - más bien marcha táctica- como pocas en la vida, quedamos empapados durante varias horas. Todo esto ocurrió una noche de invierno en las termas de Chiguio, cerca de la frontera con Argentina. El episodio, es conocido por los que lo vivimos como "el chiguiazo".



Tomando un baño termal, al día siguiente del "chiguiazo".




Botando uno de los Zodiac al agua por una playa en el río Angachilla.



Marcando waypoints por el río Tornagaleones, junto a Alvaro y Pablo Navarro.